martes, 15 de diciembre de 2015

Agonia

Precipitándose.
Por las ganas incoparables de odiarse,
Dando por hecho que no signicaba nada en el mundo en el que estaba.
Miedo.
Miedo en el pecho,
Buscando el lecho,
Para poder huir de sus ilusiones.
Excavando hondo,
Bajo,
Donde la agonía,
Jamás se convertiría en la alegría,
Con la que aquella chica, creció.
Y es que creció en un mundo de fantasía,
Donde nada ni nadie, irrumpía
Donde todas, y cada una de las cosas que le pasaban en su vida,
No cobraban un sentido ajeno a la realidad.
Caos.
Ella lo originó.
No supo canalizar aquellas situaciones en las que parar para reflexionar, se convertían en la misión que la pasaría factura, desde hoy hasta el último dia,
en el que de una vez por todas caiga al precipicio,
y se de cuenta de lo importante en la vida es creer en uno mismo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Bailando entrenotas

Decidió revivir aquellas cenizas,
Decidió tomar rienda suelta en una vida ,
Que sin rumbo, poco a poco fue tomando forma.
Aquella melodía, hizo que su alma se levantase en lo más alto, que levantase los brazos con ansia de tocar las estrellas en cada movimiento.
Quería demostrarse que aquello que tanto sudor la había costado.
Había válido la pena.
Se dejó llevar,
Se transportó hacia aquel mundo,
Donde sólo ella tenía cupo.
Donde sólo ella daba forma a sonidos.
Y de los que todos íbamos a ser partícipes.
De los que todos podríamos tener la suerte de asistir.
Porque ella era una luchadora.
Ella dejó sus prejuicios de lado,
Y con garra y fuerza,
Nos dio unos de los espectáculos más hermosos de los que la humanidad ha sido testigo.

martes, 20 de octubre de 2015

Mundo de locos.

Era dura, dura de roer. Bailaba frente al espejo. Se emborrachaba cada noche, y se levantaba cada mañana con una resaca que no la quitaba la sonrisa. Era capaz de amar, a pesar de tener yagas, que algún gilipollas dejó sin cerrar. A pesar de aguantar poesía barata de aquel trovador que intentaba robar corazones para usarlos. Aprendió a vivir con su olvido, con el único que le daba la esperanza de un presente, en el cual decidió que la única protagonista iba a ser ella misma. Que ninguna estrella iba a brillar más que su sonrisa. Pero estaba rota, tan rota, que se rajaba con los mismos cristales que acabaron descabrajándose de su corazón, cada vez que volvía a confiar. Aun así, ella seguía, seguía confiando, porque sabia que en algún momento, iba a ser suyo, algo o alguien seria el culpable de proteger aquello que de tanto romperse, ya ni siquiera se podía volver a montar. Mientras tanto, seguiría bebiendo, y poniéndose hasta el culo en cada fiesta, tirándose a cualquier cabrón. Ella seria la princesa de su propio castillo, donde nada ni nadie se interpusiese, donde nadie la dijera que hacer, ni a quien follarse. Que seguiría bailando rock and roll noche tras noche. Dormía poco. Y tenia las ojeras mas bellas que ningún poema pudiese describir. Era la que más gritaba, gritaba que estaba loca y no la importaba. Vivía bajo los cánones que ella misma se imponía. Sospecho que venia de otro mundo, por eso de que nadie había logrado entenderla nunca. Ella solo sabia amar, queriendo vivir en el olvido una y otra vez mas. Siendo el dolor el único que nos hace sentirnos vivos.

domingo, 18 de octubre de 2015

Espejismos.


Me desperté con el resplandor que cubría toda la sala. Supe que algo había cambiado. Y no precisamente era el tiempo el que me había robado las ideas. Supe también que aquello de lo que tal espejismo me hizo ser testigo, fue lo más bonito y a la vez frío. Fui testigo del temblar de la nieve que resbala por mi frente, al ver el peligro y no saberlo manejar. Tuve en mis manos la más bonita casualidad guardada atrás, en el subconsciente, haciendo realmente, mi sueño una utopía. Pero fue realmente aquel espejismo visible de colores que adornaba las tinieblas del cielo lo que me hizo reaccionar y dar me cuenta que eres dueño de tu destino, tu espejismo, en el que estando en tinieblas puedes ponerle un abanico de colores que mezclado con tu sonrisa será el resplandor que definitivamente haría competencia al brillo del sol.