Precipitándose.
Por las ganas incoparables de odiarse,
Dando por hecho que no signicaba nada en el mundo en el que estaba.
Miedo.
Miedo en el pecho,
Buscando el lecho,
Para poder huir de sus ilusiones.
Excavando hondo,
Bajo,
Donde la agonía,
Jamás se convertiría en la alegría,
Con la que aquella chica, creció.
Y es que creció en un mundo de fantasía,
Donde nada ni nadie, irrumpía
Donde todas, y cada una de las cosas que le pasaban en su vida,
No cobraban un sentido ajeno a la realidad.
Caos.
Ella lo originó.
No supo canalizar aquellas situaciones en las que parar para reflexionar, se convertían en la misión que la pasaría factura, desde hoy hasta el último dia,
en el que de una vez por todas caiga al precipicio,
y se de cuenta de lo importante en la vida es creer en uno mismo.
martes, 15 de diciembre de 2015
Agonia
lunes, 14 de diciembre de 2015
Bailando entrenotas
Decidió revivir aquellas cenizas,
Decidió tomar rienda suelta en una vida ,
Que sin rumbo, poco a poco fue tomando forma.
Aquella melodía, hizo que su alma se levantase en lo más alto, que levantase los brazos con ansia de tocar las estrellas en cada movimiento.
Quería demostrarse que aquello que tanto sudor la había costado.
Había válido la pena.
Se dejó llevar,
Se transportó hacia aquel mundo,
Donde sólo ella tenía cupo.
Donde sólo ella daba forma a sonidos.
Y de los que todos íbamos a ser partícipes.
De los que todos podríamos tener la suerte de asistir.
Porque ella era una luchadora.
Ella dejó sus prejuicios de lado,
Y con garra y fuerza,
Nos dio unos de los espectáculos más hermosos de los que la humanidad ha sido testigo.
martes, 20 de octubre de 2015
Mundo de locos.
domingo, 18 de octubre de 2015
Espejismos.
Me desperté con el resplandor que cubría toda la sala. Supe que algo había cambiado. Y no precisamente era el tiempo el que me había robado las ideas. Supe también que aquello de lo que tal espejismo me hizo ser testigo, fue lo más bonito y a la vez frío. Fui testigo del temblar de la nieve que resbala por mi frente, al ver el peligro y no saberlo manejar. Tuve en mis manos la más bonita casualidad guardada atrás, en el subconsciente, haciendo realmente, mi sueño una utopía. Pero fue realmente aquel espejismo visible de colores que adornaba las tinieblas del cielo lo que me hizo reaccionar y dar me cuenta que eres dueño de tu destino, tu espejismo, en el que estando en tinieblas puedes ponerle un abanico de colores que mezclado con tu sonrisa será el resplandor que definitivamente haría competencia al brillo del sol.
