Precipitándose.
Por las ganas incoparables de odiarse,
Dando por hecho que no signicaba nada en el mundo en el que estaba.
Miedo.
Miedo en el pecho,
Buscando el lecho,
Para poder huir de sus ilusiones.
Excavando hondo,
Bajo,
Donde la agonía,
Jamás se convertiría en la alegría,
Con la que aquella chica, creció.
Y es que creció en un mundo de fantasía,
Donde nada ni nadie, irrumpía
Donde todas, y cada una de las cosas que le pasaban en su vida,
No cobraban un sentido ajeno a la realidad.
Caos.
Ella lo originó.
No supo canalizar aquellas situaciones en las que parar para reflexionar, se convertían en la misión que la pasaría factura, desde hoy hasta el último dia,
en el que de una vez por todas caiga al precipicio,
y se de cuenta de lo importante en la vida es creer en uno mismo.
martes, 15 de diciembre de 2015
Agonia
lunes, 14 de diciembre de 2015
Bailando entrenotas
Decidió revivir aquellas cenizas,
Decidió tomar rienda suelta en una vida ,
Que sin rumbo, poco a poco fue tomando forma.
Aquella melodía, hizo que su alma se levantase en lo más alto, que levantase los brazos con ansia de tocar las estrellas en cada movimiento.
Quería demostrarse que aquello que tanto sudor la había costado.
Había válido la pena.
Se dejó llevar,
Se transportó hacia aquel mundo,
Donde sólo ella tenía cupo.
Donde sólo ella daba forma a sonidos.
Y de los que todos íbamos a ser partícipes.
De los que todos podríamos tener la suerte de asistir.
Porque ella era una luchadora.
Ella dejó sus prejuicios de lado,
Y con garra y fuerza,
Nos dio unos de los espectáculos más hermosos de los que la humanidad ha sido testigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)