martes, 15 de diciembre de 2015

Agonia

Precipitándose.
Por las ganas incoparables de odiarse,
Dando por hecho que no signicaba nada en el mundo en el que estaba.
Miedo.
Miedo en el pecho,
Buscando el lecho,
Para poder huir de sus ilusiones.
Excavando hondo,
Bajo,
Donde la agonía,
Jamás se convertiría en la alegría,
Con la que aquella chica, creció.
Y es que creció en un mundo de fantasía,
Donde nada ni nadie, irrumpía
Donde todas, y cada una de las cosas que le pasaban en su vida,
No cobraban un sentido ajeno a la realidad.
Caos.
Ella lo originó.
No supo canalizar aquellas situaciones en las que parar para reflexionar, se convertían en la misión que la pasaría factura, desde hoy hasta el último dia,
en el que de una vez por todas caiga al precipicio,
y se de cuenta de lo importante en la vida es creer en uno mismo.

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